
El automóvil club de Alemania (ADAC) llevó a cabo una prueba de choque usando como víctimas a un Audi Q7 y un Fiat 500 como demostración de los funestos resultados del choque entre un coche pequeño y uno de tamaño respetable. El resultado es bastante evidente, de enfrentar al pequeño Fiat contra el gigantesco SUV.
Creo que a pesar de que quedó completamente destruido el Fiat tuvo un comportamiento bueno, siempre pensando en que su verdugo fue un vehículo de considerable tamaño y casi 3.000 kg de peso, pero se destaca algo que es ineludible; por más estrellas que EuroNCAP le haya otorgado al 500, ni el coche ni los ocupantes tienen ninguna posibilidad contra un monstruoso Q7.
En el enlace original es interesante también ver parte del proceso de preparación de los coches y de los dummies que se usan para pruebas de choque, así como también las mediciones de los ingenieros, ya que no es sólo cuestión de lanzar el coche contra el muro -o contra otro coche- con sus inanimados pasajeros.




El Airbag del conductor del Fiat500 falla, se ve claramente como “revienta” por la base.