Un nuevo Bugatti está con nosotros. En esta oportunidad, se trata de una versión convertible, pero que permanece con los 1001 CV de potencia.
Todo esto tiene una contra, por cuestiones de seguridad, ahora la velocidad máxima vendrá limitada en 350 km/h.
La forma de la carrocería, no permite que el viento golpee a los ocupantes del habitáculo, con lo cual pueden quedarse tranquilos cuando logren acelerar a dichas velocidades (aunque infringiendo todas las leyes de tránsito).
El precio será de 2.250.000 dólares americanos y sólo se fabricarán 80 exclusivas unidades. El consumo sigue alto como siempre, aunque si tengo 2 millones de dólares, no me preocuparía por el precio del combustible.