
No será la única empresa que tenga problemas a raíz de las restricciones de tráfico que las autoridades chinas han impuesto en Pekín con la intención de disminuir la contaminación atmosférica. Y, por supuesto, sin contar las molestias que una medida tan dictatorial tiene sobre la población en general.
Pero según comentan algunos expertos que conocen la industria china, todo parece indicar que la factoría de Hyundai ubicada a las afueras de la ciudad empieza a tener serias complicaciones para mantener su ritmo de producción.
El problema radica en que no les llegan suficientes piezas para poder terminar los coches. Se calcula que mientras dure la restricción (hasta el 20 de septiembre) la factoría de Hyundai podría dejar de fabricar cerca de 50.000 unidades.



