
Hace unos días, nuestro compañero Fede nos ponía al corriente de la finalización del Hydrogen Road Tour 2008, una iniciativa enfocada a permitir al público ver de cerca coches reales movidos por hidrógeno (la mayoría mediante célula de combustible, a excepción del BMW que “quema” el hidrógeno) y, a la vez, poner en evidencia la falta de infraestructuras necesarias para que estos vehículos puedan formar parte del futuro de la automoción.
Una iniciativa alabada por gran parte de la blogosfera que, en mayor o menor medida y con menor o mayor acierto, nos hemos acostumbrado a hablar de estos coches de forma habitual.
Pero también es cierto que ha sido pasto de ciertas críticas que no acabo de comprender, muchas veces perpetradas por estrellas de esto del blogear que, como llevan años escribiendo sobre juguetitos que funcionan con pilas, han empezado a hablar de coches eléctricos y de hidrógeno por el simple hecho de que ellos también emplean baterías.
Arremeten contra la Hydrogen Road Tour 2008 porque, debido a la mencionada falta de infraestructuras y a pesar de contar con dos hidrogeneras móviles (una de Air Products y otra de Linde), algunos de los coches participantes se vieron obligados a recorrer parte del itinerario en grúas por falta de combustible.
Pero vamos al tema: en la lista de vehículos participantes figuraban:
¡Vive dios! Un coche con motor de combustión interna (capaz de digerir tanto hidrógeno como gasolina, eso sí) infiltrado en la “primera gran carrera de coches de pila de combustible”, a decir de un experto en esto de las 4 ruedas (siempre que quemen goma y combustibles fósiles) en esa actitud tan castellana de “despreciar lo que ignora”…
Casualmente, el BMW Hydrogen 7 no tuvo que recurrir a la grúa ya que su condición de “omnívoro” le permite cambiar de dieta según lo que encuentre en la estantería del supermercado.
La misma peculiaridad que disfruta el Mazda RX8 Hydrogen RE (Rotary Engine), pero que, en un error imperdonable por parte de la organización (por cierto, repleta de petroleras), no figuraba en la parrilla de salida.
Una gran metedura de pata por parte de la Hydrogen Road Tour, ya que este tipo de coches Bifuel (como lo es el Mazda) pueden llegar a ser el eslabón fundamental en la transición de la economía del petróleo a la del hidrógeno dada su menor dependencia de las infraestructuras de repostaje existentes.
Insisto, la Hydrogen Road Tour se me antoja interesante pero, con la ausencia de Mazda (también hubiera servido el Premacy Hydrogen RE Hybrid), incompleta.
Entre tanto, somos mucho los que seguimos con interés y esperanza el desarrollo de los coches de hidrógeno. Otros, en cambio, siguen empeñados en difamar a toda Costas.
Más información en la web oficial: Hydrogen Road Tour 2008.
Post en hydrogencarsnow, donde aparece una foto real del evento y se ven algunos de los coches participantes.



Y a toda Costas se nota la ignorancia en el tema, e incluso su ignorancia del idioma inglés (o mejor dicho, que tradujo a su antojo), e incluso con errores de concepto al confundir una carretera con una carrera -intencionadamente o no- y no es difícil advertir que a toda Costas los intereses de las petroleras ya llegaron para “tentar” a los bloggers.
No te equivoques las petroleras son las primeras interesadas en los híbridos, que no dejan de ser callejones sin salida,la misma palabra lo dice, pero les permitirá prepararse para el próximo paso que quieren que sea el hidrógeno , el cual habrá que ir a cargar a SUS HIDROGENERAS, donde te lo venderán a precio de champán francés.Y los eléctricos, que no emiten absolutamenta nada de gases efecto invernadero, ni efecto de ningún tipo, esos que no consumen ningún COMBUSTIBLE, sino energía que se puede generar de mil formas diferentes, esos coches no les interesan porque representan realmente la única alternativa viable, rápida y limpia, pero que como se podrían cargar incluso en casa y mil sitios más, les quitaría el monopolio del control de nuestros desplazamientos y perderían miles de millones. ¡Por favor, no caigais en la trampa del hidrógeno!