
Mitsubishi lleva ya un par de años probando una flota de coches eléctricos en Japón, e iniciará la comercialización del i-EV en el mercado nipón en verano del año que viene.
Con vistas a un planteamiento más global, la marca pondrá en marcha, este otoño, un programa parecido fuera de su país. Y qué mejor que hacerlo en California, el estado que mejor se presta a todo lo que tenga que ver con vehículos de propulsión alternativa.
Para ello, la casa nipona contará con el apoyo de las compañías eléctricas SCE (Southern California Edison) y PG&E (Pacific Gas and Electric Company).
Esta última os puede resultar familiar por ser la polémica compañía que se investiga en la película “Erin Brockovich”, y que fué obligada a pagar indemnizaciones multimillonarias por contaminar las aguas de la localidad de Hinkley con cromo hexavalente.



