
Con la desesperación de los concesionarios GM de mover el considerable inventario de vehículos existente por las bajas ventas, no es nada descabellada la idea de aceptar monedas en parte de pago a cuenta de un vehículo nuevo. Por ello, cuando un cliente se presentó con 16 vasos de plástico de café llenos de monedas dispuesto a pagar el anticipo de una flamante pickup Chevrolet Silverado, todos sacaron a relucir su mejor sonrisa forzada y se dispusieron a contar una a una las monedas de tan extraño comprador.
Después de 90 minutos de contar se reunió la cantidad de 8.000 dólares, la mitad del precio acordado por el vehículo. La otra mitad fue pagada con un cheque por el cliente, una persona mayor que reemplazaba su viejo vehículo modelo 1981.
Casos como éste formaban parte del anecdotario y de las curiosidades vividas por cualquier viejo vendedor profesional de coches. Hoy en día, con una caída de ventas como nunca se había visto, ya nadie se asombra de nada con tal de vender.




Un amiguete trabajaba hace años en un concesionario de Mercedes en Mirasierra (Madrid). Apareció por allí un gitano del poblado que habia detrás (donde esta ahora montecarmelo) y pagó un 600SL de la época en billetes de mil pelas (no recuerdo cuanto costaba, pero como 16 millones…
Mi amigo contaba que acabó con los dedos negros de contar billetes ;)
No me extraña, eran billetes sucios.