
¡Quiero un coche!, y lo menos que me merezco es un coche con un mínimo de 350 C.V. de potencia, un depósito de combustible de 80 litros y, como poco, un motoraco de inyección directa de gasolina de al menos 4.000 centímetros cúbicos. Casi ná…
Como el dinero no es un problema para mí (en realidad yo soy un problema para el dinero público), lo quiero con lo último en avances tecnológicos relacionados con la seguridad (el confort y el lujo ya vienen de fábrica).
-¿El señor desea un alerón?
-No gracias, no quiero abusar. Ya que el coche no lo voy a pagar yo, intentemos que sea discreto por fuera.
Esta podría la entrada triunfal a un concesionario de algún conselleiro de la Xunta de Galicia. Claro que para poder cumplir con semejante pliego de condiciones, la fanfarronada solo tendrá efecto en tiendas de coches que luzcan en la fachada escudos de marcas muy concretas.
Porque en el mercado no hay precisamente muchos modelos que cumplan con las características especificadas. Solo encajarían los carrazos más altos de la gama de Audi, BMW y algún Porsche Cayenne de los gordos.
Es lo que tiene el capricho tonto de la inyección directa de gasolina. De un plumazo, los señores conselleiros (tan listos ellos) se quedan sin la posibilidad de poder acceder, llegado el caso, a un Aston Martin, un Bentley, Rolls Royce e incluso a un Mercedes (Clase S, of course). Total, ya puestos…
La verdad es que el mamoneo que se traen los políticos españoles con los coches oficiales raya el esperpento.
Por cierto, señor Sebastián: ya que muestra tanto interés en llenar las carreteras españolas de coches eléctricos, ¿qué tal si empezamos por aquí?
Vía: lavozdegalicia > Menéame
Y lo más alucinante del asunto: según la encuesta que propone el periódico, el 44% de los que respondieron a la encuesta consideran que “un conselleiro necesita un coche de 350 C.V.”. No salgo de mi asombro, aunque sospecho que todos los conselleiros de la Xunta se han pasado por la página para emitir su voto.
ya lo dice mi madre, si con el dinero de otros todos somos muy esplendidos…
Jajajaja Que buen artículo, no puede ser!!!
Me queda claro que España no es el único lugar donde pasa eso, ya que aca en México despues de salir del gobierno, Vicente Fox pidio que el estado de Seguridad de México le proporcionada a el, en su calidad de Ex-presidente, dos HUMMERS h1 del ejercito, armadas hasta los dientes, con blindaje casi nivel 5, para sus escoltas, nada mas… Y para el, pues algo mas comodo, no creen, un HUMMER H2 BLINDADO… claro todo esto a nombre del Gobierno de México, hasta que se pusieron las pilas, y se los quitaron..
En todos lados, se cuecen abas!!!!!
Saludos