
Una probable fusión entre Chrysler y GM para impedir una quiebra de cualquiera de los dos fabricantes, ha sido frenada bruscamente por el gobierno norteamericano a través del Departamento del Tesoro de EE.UU., al negar el préstamo requerido de 10.000 millones de dólares que inicialmente pidió GM.
El objetivo era reforzar la delicada situación financiera de General Motors (se calcula que GM cuenta con sólo 21.000 millones de dólares en efectivo), a la vez que financiar una hipotética fusión con Chrysler.
Evidentemente, no era el mejor momento para pedir préstamos, considerando que la semana próxima se decidirá la carrera presidencial entre Obama y McCain. En todo caso, se dice que el rescate de parte del gobierno llegará casi a fin de año y dependiendo del resultado final de las votaciones.
Vía: CNN



