

La urea es un compuesto químico que, mezclado con los gases de los coches, elimina óxidos nitrosos, perjudiciales para el medio ambiente. Para cumplir las normativas, cada vez más exigentes, de los distintos países, los nuevos coches con motor diésel incorporarán en el sistema de escape de gases un depósito de este compuesto.
Este depósito se deberá recargar, en principio cada 25000 kilómetros, con lo cual la recarga se realizaría en cada una de las revisiones obligatorias del vehículo, sin más complicaciones. El problema está en que esto está pensado para una conducción normal o “suave” con lo cual existe la posibilidad de que la urea se gaste antes de lo previsto.
Los nuevos Mercedes Blue-Tec incorporan un sistema que, al detectar que no queda reserva de urea en el citado depósito, indicará al usuario mediante un testigo la necesidad de recargarlo. Este sistema, además, nos permite arrancar el vehículo 20 veces más sin urea, pero si no hemos repuesto el sistema anticontaminante, el Mercedes, no arrancará hasta que, al menos, se repongan 7 litros.
Más complicaciones para los vehículos que usamos día a día, pero al fin y al cabo, es por el bien de todos y del medio ambiente.




pues nada echaremos una meadita en el deposito de urea y a rodar.