
Son épocas negras para las terminales automotrices norteamericanas; tan negras, que ya desde hace unos meses habían pensado en la idea de deshacerse de algunas de sus marcas satélites para poner la casa en orden.
Y uno de los primeros rumores concierne a la marca Jeep, que por ahora posee el consorcio Cerberus, el mayoritario dueño de Chrysler. Al parecer Jeep es la marca más valiosa que Cerberus tiene para vender y a la que ya ha puesto en la mira nada menos que Renault, quién buscaría apoyo en alguna alianza para hacerse de la línea norteamericana de todo-terrenos por excelencia.
Recordemos que Renault ya fue dueño de Jeep hace más de 20 años, por allá de 1987, momento en que la vendió a la sufrida Chrysler.



