

Las compañías Tom Tom y Navteq, especializadas en el sector tecnológico de los GPS se han unido para llevar al aparato en cuestión más allá.
Han desarrollado un sistema ADAS (Advanced Driver Assistant System) que nos indicará si hemos tomado las curvas demasiado rápido, si vamos entre dos carriles o, incluso, indicarnos si hemos cambiado mal de marcha. Vamos, un copiloto, “pesado”, al que a muchos probablemente nos recuerde a nuestros primeros instructores en el arte de la conducción.
Además, dispondrá de navegación más precisa. El sistema podrá aportar información extra al piloto que no pueden ofrecer los GPS tradicionales, como el ancho del carril, obstáculos, pendiente, etc. con lo cual su funcionalidad se verá multiplicada, ayudando finalmente a los usuarios a conducir mejor.
El sistema tardará unos tres años en llegar a los GPS autónomos, pero se podrá ver antes en vehículos de alta gama. La verdad es que cada vez más, parece que los vehículos vayan a poder conducir por sí solos. Los primeros pasos ya han sido dados por los vehículos que incorporan ACC (Adaptive Cruise Control), pero que pecan de poder adaptarse a distintas situaciones. Con la introducción de la información aportada por el sistema ADAS de Tom Tom y Navteq, quizás estemos hablando de una nueva generación de automóviles inteligentes que no necesitan conductor…



