
A principios de año, hablábamos sobre lo cerca que estaba el preparador AMG de adoptar los motores diésel o híbridos. Y tal parece que en el año 2011 ya veremos el primer modelo de AMG diésel, según su director, Volker Mornhinweg desde el año 2002 cuando lanzaron el C30 AMG (imagen).
El nuevo modelo no llegará a los segmentos de grandes sedanes o coupés, sino que estará reservado para vehículos medianos y pequeños. Se indican como los candidatos más seguros a los de la clase C y la nueva clase E de Mercedes-Benz.
Una decisión un poco tardía en adoptar el potencial del motor diésel por parte de un preparador, teniendo a disposición la tecnología híbrida (que no dudo que será el próximo paso de AMG), de la mano del S400 BlueHybrid. Creo que lo más ideal sería una combinación turbodiésel-eléctrica, un monstruo del torque que no desentonaría con la marca.



