
Llegando al tercer día de exhibición en el salón de Los Ángeles, se destacan dos hechos primordiales que marcan la dirección de la industria norteamericana: lo primero, que llama la atención las pocas novedades en relación a otros años y lo segundo, la gran cantidad de coches diésel presentados.
Los modelos diésel presentados, y que se venderán en los próximos meses en EE.UU., fueron el Volkswagen Jetta TDI (elegido coche verde del año) y el Touareg V6 TDI, los BMW 335d y X5 xDrive35d SUV y los Audi A3 diésel, Q7 TDI y A4 TDI. Mercedes-Benz llevó a sus ML320, R320, GL320 todos diésel junto con el Fascination Concept Coupe propulsado por un motor 2.2 litros BlueTEC diésel supercargado.
El diésel, popular en Europa desde hace años (aunque el precio no sea de lo más económico) quiere probar nuevamente que es una buena opción entre el público norteamericano. Si hace unos años el diésel fracasó en EE.UU. ¿tendrá éxito ahora que se han mejorado considerablemente las tecnologías de bajas emisiones que se desarrollaron para estos motores?



