
Acabo de ver que la filial española de Renault también pidió ayuda gubernamental para poder sostenerse, ante una caída de las ventas para la última parte del año del 50%. Sumemos este caso a los ya vistos en EE.UU. (subsidio negado por Barack Obama) e Inglaterra (Jaguar y Land Rover por parte de Tata Motors) y nos encontraremos con una situación que comienza a caer como piezas de dominó, aunado a los continuos despidos de trabajadores, los que realmente pagan las consecuencias.
Después de tantos años de ganancias multimillonarias, de abusos hacia el sufrido comprador, con créditos para comprar coche que harían palidecer al usurero más experto y bancos “asociados” en el negocio, es más fácil pedir dinero (que difícilmente se devolverá), el mismo dinero que, se supone, está destinado para educación y programas sociales. En una palabra, para quienes lo merecen más.
Estoy de acuerdo que se ayude a quién logre darnos un coche asequible y que aplique nuevas tecnologías en combustibles. A quienes no nos quieran ver la cara aprovechando que todo lo eléctrico se vende de cualquier manera. O a quienes quieran invertir en el hidrógeno o energía solar como combustible. Pero no estoy de acuerdo en subsidiar para lograr vender coches que sobrepasan los 25.000 dólares o euros, eléctricos fuera del alcance del mortal medio o coches mal terminados, con incontables llamados a revisión o visitas al taller.
¿De verdad los fabricantes merecen esa ayuda de parte de los gobiernos?




QUE FRESCURA DE RENAULT DE ESTAR PIDIENDO PLATA POR QUE MEJOR NO SE SALE DE LA FORMULA 1 Y INVIERTE ESOS 300 MILLONES QUE SE GASTAN AHI.
No olvidemos que al comprar un coche, no sólo se ve beneficiado los fabricantes de coche, sino que también se benefician los bancos a los cuales pides crédito, las fábricas de tu ciudad que crean ciertos componentes del coche, los talleres cercanos (revisiones, reparaciones), las gasolineras cercanas, la compañía de seguros, el ayuntamiento por el impuesto de matriculación, el gobierno por el impuesto de matriculación… es decir, es una cadena que no sólo afecta a los trabajadores de los fabricantes de coche, sino que afectan a varios niveles de la economía…
Creo que Fernando tiene toda la razón en cuestionar los subsidios a las armadoras. En México no tenemos ese problema puesto que no tenemos marcas automotrices, pero si es un golpe directo a tu bolso, los precios de los autos, aunados a los ENORMES costos por el “USO” de tu auto.
Al momento de comprar un nuevo modelo en Mex, tienes que pagar, IVA (Impuesto al valor agregado), ISAN (Impuesto sobre autos nuevos), Tenencia (Derecho que te da el gobierno por “usar” tu auto), las placas, y el famosisimo seguro, que es otro gasto mas fuerte.
Despues de darnos tantos trancazos económicos al ciudadano normal, creo que el KARMA, o el dios que a todos les hace justicia, esta realizandola a las grandes armadoras…
Lastima por los milles de trabajadores que estan quedandose sin empleo, por esta situación.
Saludos
Es cierto, en Latinoamérica además de soportar el abuso de las armadoras, hay que soportar los abusos del gobierno que no tiene llenadera.
Saludos