
El lunes pasado, el múltiple campeón mundial de rally, Sebastien Loeb, se subió por segunda vez a un monoplaza de F1 en el circuito de Barcelona, España, con unos tiempos de vuelta más que buenos.
Loeb completó 82 vueltas en total, la distancia de un GP, y terminó octavo en la tabla general de tiempos; nada mal para el francés, quién cayó en la inevitable comparación sobre el pilotaje de un F1 y de un coche de rally: en rally, cuando voy a fondo en los stages, voy tan concentrado como lo estuve el día de hoy. Sin tenerle miedo a la aceleración ni a la potencia de un F1, como corresponde a un piloto profesional que se precie.
Sana envidia que provocan estas invitaciones a pilotos que no son parte del circo de Bernie, que no por nada se dan, a quien es quíntuple campeón de rally y poseedor de 46 victorias del mundial.
Vía:Autosport



La verdad que no cualquiera puede lograr los tiempos de Loeb, que bueno seria que podamos verlo contra Rossi por ej, me imagino que seria un muy buen duelo, saludos.