

Japón es un país distinto al resto, muy especial por sus costumbre, su forma de ser ordenada y civilizada rozando lo extraño, pero también muy conocidos por ser de los más avanzados a nivel de tecnología y sentido de la practicidad. Italia es, sin embargo, un país donde la gente es más pasional, emotiva y que vive en gran parte de vender su imagen.
Ambos países tienen una gran industria automovilística, pero la japonesa es más bien conocida por su producto de calidad y racional, véase Toyota, que es principal fabricante mundial, o los concepts que se presentan en el salón de Tokio año tras año con forma de cubo; mientras tanto, en italia predominan los deportivos o vehículos que emocionan al verlos, tipo Lamborghini o Alfa Romeo. Aún así, ni todos los italianos son diseñadores con deportivos ni todos los japoneses son trabajadores incansables que van en el metro durmiendo. Haruhiko Tanahashi es diferente y así lo ha demostrado liderando el desarrollo del Lexus LFA.
Cuando salieron los datos del Lexus LFA y su diseño definitivo me recordó inevitablemente a un modelo que también fue presentado este año, de muy parecidas características y estética. Si digo Ferrari hablo de una de las marcas que mejores deportivos sabe hacer y si digo 458 Italia se le pueden plantear más de una duda a muchos con respecto a este recién salido del horno japonés.

Ambos usan motores atmosféricos, prescindiendo del turbo para ser fieles a las tradicionales e inconfundibles sensaciones y emociones que puede transmitir un motor que gira más allá de las 7.000 rpm, concretamente más allá de las 9.000 rpm. Pero con pequeños matices se pueden ir decantando los más extremistas: 552 cv de un 4.8 litros V10 para el japonés y 570 cv de un 4.5 litros V8 para el italiano (la balanza se inclina un poco); 480Nm de par y 1480 kg contra 540 Nm 1380 kg (la balanza se inclina más); y 380.000 euros contra 200.000 euros aprox. a desembolsar (el lado más bajo de la balanza difícilmente cambiará de lado).
Más detalles mecánicos o físicos serían el cambio de marchas (6 marchas secuencial contra 7 marchas secuencial de doble embrague), 0-100 km/h en 3.7 y 3.4 segundos (inflúe bastante el cambio de marchas, ya que el Lexus necesita un cambio a segunda de 0.2 segundos mientras que el tiempo del Ferrari no llega ni a la décima) y de consumos el LFA no da datos y el Ferrari apura unos 13.7 litros a los 100 km en consumo mixto.
Si fuésemos alguien que sólo pensara en los tiempos por vuelta (todavía sin datos oficiales, aunque las indicaciones tiran en un camino bastante claro) o la economía, probablemente nos decantaríamos por el 458 Italia; ahora bien, somos personas y como tales entran en juego otros factores tales como la emoción, el gusto personal o la búsqueda de exclusividad.
El 458 Italia es un vehículo que probablemente se venda a un ritmo de unas 3.000 unidades al año, mientras que el LFA sólo habrá 500 en su historia; si se busca un vehículo exclusivo, éste sería la opción, además de que no todos los bolsillos se pueden permitir lo que cuesta. Probablemente muchas unidades del japonés se queden en las islas y muchas del italiano en la península, el factor nacionalista o “morriña” entra en juego.

Y entrando en el apartado estético, tenemos todo un mundo ante nosotros. Estos dos modelos se parecen bastante en cuanto a su enfoque: deportividad extrema y exclusiva aderezado con agresividad se mire por donde se mire sobre ambas carrocerías de gran innovación formal. Comparten bastante elementos como los faros con terminaciones angulosas, rejilla trasera enlazada con las luces o los tres escapes en posición central; sin embargo, el Lexus es más fácil de asimilar visualmente debido a su perfil más tradicional, mientras que el Ferrari rompe esquemas hasta en este punto (personalmente lo he visto en directo y harán falta horas de acostumbrarse a su diseño para acabar pillándole el gusto).
Está claro que Ferrari venderá, tanto porque su producto es bueno como por el nombre que tiene, y Lexus espera hacerlo, al menos las 500 unidades que tienen planeadas que, quién sabe, igual se aumentan si la demanda así lo exige. Suponiendo que tenéis un sitio sólo a mayores en vuestro garaje y una cuenta bancaria con ceros de sobra, ¿con cuál os quedaríais?




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Hola cómo están.
ciertamente es una elección algo compleja, ya qué ambos coches son verdaderamente espectaculares, cada uno tiene sus pros y sus contras y cada uno tiene algo qué lo hace realmente único. Si miramos el 458 ITALIA, es simplemente espectacular su diseño y tren motriz es sorprendente, eso sí manteniendo la ya característica y trillada disposición MR característica en este tipo de súper deportivos. Otra cosa qué lo hace único es todo su desarrollo en pista ha tenido mucho qué ver Schumacher y eso es algo qué tiene cierta relevancia cuando se compra un coche así, otra diferencia es su precio qué es mucho más bajo qué el del lexus y qué además estás comprando un Ferrari. Pero también tiene sus contras la primera es qué así sea un Ferrari no va ser tan único cómo el LF-A además de qué en el apartado de fiabilidad el lexus debe ser mucho mejor, y no digo qué un Ferrari sea mal coche claro qué no, si qué los coches italianos no suelen ser tan confiables cómo un coche japonés. Otro punto en su contra es qué no es tan único cómo el lexus, en este mundo de los súper deportivos la exclusividad de un modelo en especifico marca la diferencia a la hora de comprar un coche de esta envergadura.
Ahora si bien parece ser qué es mucho más lógico comprarse un Ferrari por su tradición y además por su performance superior. El atractivo de este coche es qué es un súper deportivo de un país qué tiene autos deportivos pero no ha esta escala de serie, y qué además ofrece un buen equilibrio de exclusividad y rendimiento, y aunque su rendimiento no es tan brutal como el de un 458 ITALIA y además es más costoso, su desarrollo lo han hecho cómo si fuera la mejor de las Katanas, un proceso tardío pero meticuloso para ofrecer a sus afortunados clientes la increíble sensación de qué están sentados en un coche realmente especial y único qué se ha desarrollado y construido únicamente para hacer sentir a su poseedor en un auto qué no todos pueden comprar y el cual solo algunos afortunados pueden tener, su principal desventaja es el precio y su falta de tradición y performance en comparación con el 458 ITALIA, pero en fin a si tuviera que escoger entre uno de los dos escogería al LF-A por qué Ferraris en el mundo de los súper deportivos hay muchos pero lexus solo hay uno y es el LF-A.
Muchas gracias por leer éste comentario.
“Su desarrollo lo han hecho como si fuera la mejor de las katanas”, me encanta. Muchas gracias por tu comentario Juan Luis.
Después de mucho leer en la red sobre este auto y analizar posibilidades, puntos de vista, enfoque y demás, con este artículo y este comentario me queda un poco más claro la intención de Lexus con este auto.
En su momento las armadoras japonesas se atrevieron a desafiar a los sedanes alemanes lanzando sus marca de lujo allá por 1989 (Lexus, Infiniti, Acura, etc).
Ahora el ataque va lanzado hacia los superdeportivos italianos (Ferrari, Lamborghini, Maseratti, incluso McLaren que no es italiano) y no hacia sus contrapartes japonesas de alto rendimiento (GT-R, NSX). En este contexto tiene más sentido el movimiento de Toyota (perdón, Lexus). Y francamente es un muy buen momento y una inteligente jugada. Con este tipo de desafíos y un poco de paciencia en la máxíma cátégoría Toyota pronto alcanzará el puesto más alto dentro de la industria automotriz en ventas, calidad, deportividad, exclusividad e imagen de marca por su futuro éxito en la Fórmula Uno. Bien hecho.
Fantástico comentario juan Luis, me ha gustado mucho.
buen articulo, personalmente soy fantico de ferrari, pero sin embargo los japonenes son lideres en tecnologia, desgraciadamente la diferencia la hara el precio y la popularidad, si mi amado 458 tuviera los mismos margenes de produccion que el lexus podriamos ver una competencia mas reñida, los japoneses siguen siendo muy superiores, personalementeme quedo con el ferrari, ahora y toda la vida pero contra los japoneses, tengo que hacer un acto de respeto, si yo fuera directivo de ferrari convertiria mi empresa en un pequeño saltamontes, aprenderia lo mejor de la tecnologia japonesa…