Lamentable incidente el acaecido durante la carrera de GP2 celebrada este fin de semana en Turquía.

Por motivos incomprensibles, a mitad de la prueba aparecieron en mitad de la pista dos perros sueltos. ¿Un error de bulto de la organización?, ¿sabotaje? ¿broma macabra de algún descerebrado?

El caso es que Bruno Senna, lamentablemente, no pudo esquivar (el piloto que circulaba delante de él sí lo consiguió) a uno de los perros que, huelga decirlo, resultó muerto al instante tras el impacto de la rueda delantera del monoplaza del piloto brasileño.

Por fortuna no hubo que lamentar más víctimas. Solo espero que los organizadores investiguen el asunto hasta donde haga falta.