Lo último en almacenamiento de hidrógeno: depósitos intercambiables
Interesantísima propuesta tecnológica que nos llega de Israel y que podría allanar, definitivamente, el camino de los coches de hidrógeno.
Mientras la mayoría de investigaciones sobre almacenamiento de hidrógeno echan mano de metales pesados, fibra de carbono o hidruros metálicos, la compañía israelí C.En (Clean Energy) ha desarrollado unos depósitos cerámicos que, con poco más de 50 kilos de peso, pueden almacenar hidrógeno suficiente para circular con un coche durante cerca de 600 kilómetros.
El bajo peso del tanque permite no solo mantener la tara del vehículo dentro de límites aceptables, sino plantear un sistema de repostaje de hidrógeno en la misma línea del proyecto Better Place, y similar al que hasta ahora hemos visto con las típicas bombonas de butano y propano: depósitos intercambiables disponibles en diferentes puntos de venta.


