Arnold gana la batalla a los fabricantes de automóviles

Los fabricantes estadounidenses de automóviles decidieron hace unos meses llevar al gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, ante los tribunales.
Pero no por las escenas que perpetró durante su carrera cinematográfica, sino porque consideraban que las normas de emisiones de gases contaminantes solo pueden ser aprobadas por el gobierno central, y no por un simple gobernador de estado.
Pero resulta que la justicia se ha puesto, al menos de momento, de parte de Conan, el Bárbaro. El juez ha estimado que tiene autoridad suficiente para, espada en mano, cortar las emisiones de los coches matriculados en su estado a la altura que le venga en gana.
Y Arnold (que se cansó de sus Hummer y ahora sueña con un Tesla) tiene claro su Desafío Total: disminuir en un 30% la contaminación de estos coches de aquí a 2016.
Los fabricantes están con las rodillas temblorosas, no solo porque Calfornia es el estado más poblado de las antaño gloriosas “500 naciones” (con 32 millones de vehículos matriculados) sino porque nuestro “Poli de guardería” ya ha convencido a las autoridades de otros 16 estados para seguir sus pasos en la lucha contra la contaminación causada por los automóviles.
Terminator va a conseguir que el aire vuelva a ser más limpio al norte del Río Colorado.

