Las últimas noticias que han circulado en el mundo de la F1 no son nada alentadoras y, sobretodo, menos aún cuando sus cabecillas se ven involucrados en escándalos; la reciente polémica que involucró a Max Mosley, el jerarca de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), le ha quitado las ganas a más de uno de querer invertir un sólo centavo y menos de presentar un equipo para competir en F1, a la vez que credibilidad a la máxima categoría.
En un comunicado conjunto, Porsche y Volkswagen, han eliminado cualquier posibilidad de entrar al circo debido a los altísimos costos y a las permanentes polémicas de la F1 que la ponen en permanente riesgo, algo reconocido hasta por el mismo Mosley.
Trescientos millones de euros por año, eso es quemar dinero
Ferdinand Piech (Presidente de Volkswagen)
Finalmente los cerebros de la FIA decidieron que serán 15 las carreras del campeonato mundial de rally del 2008, en vez de 14. Sin embargo, los principales perjudicados son los equipos.

Durante la pasada reunión de la FIA en París días atrás, quedó también definido el calendario del mundial de rallies para el 2008.
La inclusión de la carrera en México provocó el enojo de muchos equipos e incluso la amenaza de retirarse del campeonato. Sucede que el rally de Australia fue retirado del calendario en favor del rally de México del cual peligraba su continuidad.
El compromiso de FIA había sido tener 15 carreras en total, bajando los costos con más carreras en Europa. Sorpresivamente la “decisión” se cambió a última hora, quizás por presiones o sugerencias de la organización mexicana o vaya uno a saber porqué. El caso es que los presupuestos económicos que se manejan en competencia -y no sólo para el rally- son un gran escollo, hasta para los equipos oficiales.
Los altos costos de logística y traslado son algo que no pareció importarle mucho a Max Mosley, mano derecha de Ecclestone -nada menos- y presidente de FIA, y cabecillas de un organismo decrépito y fuera de la realidad.