Los mayores buques portacoches: Fausto y Fidelio
Desde que en los años 70 las exportaciones de automóviles aumentaran en gran medida en todo el planeta, surgió la necesidad de construir buques destinados exclusivamente al transporte de tan valiosa mercancía. Al igual que por las carreteras vemos los conocidos camiones portacoches, inmensos barcos con idéntica función surcan los mares del globo, a veces con serios problemas (¿os acordáis de Cougar Ace?).
En 1973, la empresa japonesa K Line construye el primer PCC (Pure Car Carrier), el European Highway, con capacidad para 4.200 coches. Poco después surgen los PCTC (Pure Car & Truck Carriers) dotados de cubiertas móviles para admitir vehículos de mayor tamaño (camiones, autobuses, excavadoras, carros de combate, etc).
Cuentan con rampas laterales y una gran rampa de popa para que los automóviles accedan, por su propio “pie”, a las bodegas. De ahí que se les conozca como barcos RORO (Roll In-Roll out), en oposición a los LOLO (Lift in-Lift Out) que se sirven de grúas para mover la carga.


