La picaresca con las señales de prohibido estacionar
Estas señales “portátiles” empiezan a ser demasiado habituales en las calles de cualquier ciudad. Aunque no dudo de que muchas veces estén perfectamente autorizadas, me temo que a menudo no lo están, y son empleadas por “listillos” convencidos de que tienen más derecho a aparcar que los demás.
¡No me lo puedo creer! En esta calle es casi imposible aparcar, y a lo lejos diviso un hueco libre. Hoy es mi día de suerte; ¡decidido!, en cuanto acabe aquí me voy a echar un boleto a la Lotería Primitiva.
Cuando llego a ese trocito de paraíso terrenal, me encuentro con el “monumento itinerante” que se ve en la foto. La valla y la señal, que para colmo es de plástico. Y ni rastro del papelito que demuestra la conformidad de la policía local.
No está sola. Hay otros dos vallas más; juntas pero lo suficientemente separadas para ocupar, entre las tres, el espacio que necesitarían cuatro coches correctamente aparcados.
¿Qué coño hacen allí? Continuar leyendo »

