La producción actual de hidrógeno podría abastecer a más de 100 millones de coches
Según los datos de Cryogas International que publica el Hydrogen Analysis Resource Center, la producción mundial de hidrógeno en 2007 ascendió a 12 billones de pies cúbicos standard. Para que quede más claro pongo la cifra completa: 12.000.000.000.000 de pies cúbicos standard.
Antes de traducir este dato a unidades que nos resulten más familiares, me gustaría apuntar que 1,7 billones componen lo que denominan “producción mercantil de hidrógeno”, esto es, hidrógeno producido por una compañía y vendido para el consumo de otra compañía distinta. En otras palabras, cerca del 90% de la producción mundial de hidrógeno está destinado al consumo interno de la propia compañía que lo obtiene.
¿Y para qué se emplea el hidrógeno? Cerca de la mitad de la producción se emplea para obtener amoniaco para fertilizantes. La otra mitad se usa, casi en su totalidad, en el refinado del petróleo (hydrocracking) para partir las largas cadenas de hidrocarburos en fracciones más ligeras y así obtener los codiciados combustibles líquidos que se usan en automoción. Queda claro, pues, el origen y el destino de gran parte de ese 90% de producción “cautiva”.
Pero, ¿qué ocurriría en el caso hipotético de que todo ese hidrógeno se destinara a abastecer vehículos movidos por pila de combustible?



