La justicia alemana detiene la comercialización de un coche chino por plagio
El excesivo parecido de ciertos coches chinos con modelos de fabricantes de otros países ha sido motivo de mofa, befa y escarnio por parte de casi todos los medios que han tratado el tema.
Y causa de indignación de las marcas que han visto cómo sus diseños eran “fusilados” sin reparos por empresas del gigante asiático para venderlos delante de sus narices a precios mucho más baratos.
Con todo descaro, la industria automovilística china ha intentado recuperar el terreno perdido frente al resto del mundo por el expeditivo método de copiar, sin el menor sonrojo, los vehículos diseñados en otros países y fabricarlos como propios con la habitual falta de calidad que suele caracterizar a los productos del país del dragón.


