Nunca llueve a gusto de todos. Una de las características más loables de los coches eléctricos, su escaso nivel de ruido, es visto por el colectivo de personas con discapacidad visual o auditiva como una amenaza para su integridad física al no poder ubicarlos en el tráfico diario.

Por otro lado, estudios científicos demuestran que el ruido de los automóviles es nocivo para la población en general, especialmente en las grandes ciudades.

En medio de esta disyuntiva, Lotus ha desarrollado un sistema llamado “Safe & Sound” destinado a emitir ruido similar al de los coches de combustión interna en vehículos de motor eléctrico.

La tecnología ha sido mostrada por los ingenieros británicos en un Toyota Prius, hoy por hoy el único híbrido con el que podremos cruzarnos con relativa asiduidad en el tráfico normal.

El ruido fabricado por el equipo varía en función de la velocidad y la aceleración del vehículo, y es proyectado hacia adelante por un altavoz protegido de la humedad situado tras la parrilla frontal del coche. El proceso en totalmente automático y los pasajeros del automóvil como las personas de las que el coche se aleja apenas reciben la señal del altavoz.